viernes, 6 de septiembre de 2013

El vagón gay

Es curioso cómo una persona cambia de criticar algo a quererlo por haber obtenido algo bueno de ello. Aunque no sigo totalmente de acuerdo.

El vagón gay del metro. ¡Vaya! Siempre lo he visto y desquicia que nos, gays, pidamos derechos de igualdad y solitos nos excluyamos en el metro. No estaba muy consciente de que esto pasaba, pero recuerdo un día irme en el vagón de hasta atrás porque había demasiada gente. De por sí, el vagón de hasta atrás ya estaba bastante lleno. Y entonces me fui dando cuenta. Están ahí presentes los gays que se notan gays a leguas de distancia, y los novios. De hecho, ese día fue cuando me pasó lo de homofobia de parte de un gay.

Pues bien, este domingo salí a pasearme. Tenía que viajar por dos líneas del metro. En la primera, por un vago recuerdo, me pasé del otro lado de la vía, para ir en la otra dirección. Estuve esperando por un buen rato el metro, pasó uno de la vía contraria y, por fin, llegó el mío. Me metí y, en el camino, me pregunté si tomé la dirección correcta. A la siguiente estación me doy cuenta de que no fue así. Riéndome de mí mismo, tomé la dirección contraria.

Bien; a la segunda línea estaba el metro parado, esperando para partir. Me fui a uno de los extremos, al penúltimo, y estaban varias personas. Me asomé al último y estaba totalmente vacío, casi parecía que estaba cerrado. Fui a ése para ir tranquilo, y había dos personas. Resulta que, en vez de ser el primer vagón, era el último. Y ahí fui, reflexionando en mi mente, pues entraban gays y gays. El que tiene experiencia, puede distinguir a un gay muy fácil. Sólo hay que prestar atención.

Y yo criticando esa mala costumbre (en mi mente, claro). Yo me hago una promesa: cuando yo tenga un novio, nos iremos en el vagón del medio o en el primero; jamás en el último. Bien, pues, llegué a mi estación y salí, hice lo que tuve que hacer. Ya, de regreso, bajé al metro. Veo que está parado, puertas abiertas. Entré en seguida. El metro parado, mucha gente y un calor infernal. Entonces me fui al de hasta atrás.

No lo negaré, estaba más cómodo con menos gente. Aquí viene lo bueno: me senté y vi más allá a un chico que se veía atractivo de espaldas. Bueno, a ver si voltea y lo checo.

Volteó. Me vio.

No era de esos guapos así super varoniles, sino que tenía un carisma que se le notaba en el rostro. Creo que pasó un par de estaciones más, y me volvió a ver. Era como una mirada concretamente dirigida hacia mí, pero no tan directa como cuando ves a alguien y se sonríen. Fue más discreto, pero claro. Mi cuerpo tiene algo que me conoce: nunca me quedo con la duda. Además, cuando me pongo nervioso, mi corazón late intensamente, tal que hasta se ven en mi camisa los latidos. Y yo, sin plan alguno, ya me había puesto nervioso.

Carambas, me dije. Pero recordé lo peor de todo: que llegas a tu casa y te quedas con la duda. ¿Y por qué la duda? Por no vencer a los nervios. Venga, pues. Eso sí, hay que siempre aprovechar o improvisar acorde a la situación en la que esté. De suerte que el metro se detenía en cada estación por un buen rato, me hice el plan a preguntarle si se estaba deteniendo en cada estación así.

Pero no, hombre, ¿cómo rayos iré a preguntarle eso, si él está hasta allá? Sencillo: cualquier persona es X para cualquier persona en donde sea. Si voy y me cambio de lugar, ¿a quién rayos le importará? Estaba nervioso, de hacerlo o no. Entonces me paré, aún preguntándome si lo estaba haciendo o no, y caminé hacia donde él estaba. Me senté cerca de él, tal que ninguna persona estuviera en medio. Ni lo volteo a ver. Simplemente exhalo como de cansancio, estrés. "Ay, el metro...".

Después de un par de estaciones, volteo hacia donde está él para "ver el esquema de la línea del metro". Le doy una rápida mirada y me doy cuenta de que tenía una expresión como de ¿Me quieres decir algo? Claro, sin verme a mí. Después de otras estaciones, él hace lo mismo. Y cuando me decido a hablar, cuando llegamos a una estación (cuando viaja el metro hay mucho ruido), caray, que el metro avanza normal.

De suerte que, en la siguiente estación, se volvió a tardar. El momento de la verdad. Le dije: ¿oye, el metro se ha estado parando así todo el tiempo?

Y así, se entabló una conversación. Le pregunté de qué estación venía, me contó que estaba aprendiendo italiano, que iba en la escuela tal (universidad). Entonces le pregunté su edad. Era 4 años mayor que yo. Le dije yo mi edad, y como que en la mente de los dos quedó claro que no daba para bien. Cosa curiosa: al principio, cuando le pregunté, vi en su cara una sonrisa con una expresión como coqueta, astuta, que decía: ya sé de qué se trata, veamos cómo va. Y en toda la conversación, una sonrisa y una mirada que dice algo más.

Ya después me dijo que se bajaba en la estación que sigue. Me dijo: un gusto conocerte. Y yo igual. Entonces me senté en el asiento de la ventana, cómodamente y con una cara de triunfante, pues hice lo que quise hacer. Noté un par de miradas de la gente que ahí iba, como que me notaron. Chido por ellos jajaja.
Y ya cuando el metro avanzó, obviamente iba a verlo cuando pasara, y también me vio. Nunca supe su nombre, pero de nada servía.

Conclusión: en comparación a la vez anterior (Bershka), hay que ser más sutil. Suave. Que sea como un teatro: que la gente no note la verdad.

Me encanta que la pregunta que hagas, o el comentario que hagas, no importa lo ridículo que llegue a ser. "¿Con qué te peinas?" ¡Ja! Caramba, que es la pura finta. Es el cliché.

Y ya, a la segunda línea, de regreso, me metí al vagón del medio, pero me pareció ver a un gay y me pregunté: ¿Estoy en el vagón gay de nuevo? Así como de ¿otra vez? Jjajajajaa.

La vida es ahora.

lunes, 1 de julio de 2013

Ligando en Bershka, parte II

Me había puesto increíblemente nervioso. ¿No les ha pasado, acaso, que hasta se sienten un poco mareados y débiles? En situaciones como éstas, después me cuesta trabajo recordar todo con detalle. No sé cuántas miradas fueron, pero fueron suficientes y tales para darme cuenta de que ese chico me estaba viendo como yo a él. Es la primera vez que me pasa. No sé cómo describirlo, pero siempre vemos a alguien que no nos ve, pero como él me estaba viendo, había una especie de comunicación, algún entendimiento bastante evidente.

No sé si ya les dije que se le veía algo de gay. Ciertamente, él se veía más pasivo que activo, y sólo iba con su mamá. Yo iba con más gente, así que, considerando lo anterior, de ninguna manera se habría acercado a mí. De repente no lo vi, pero vi que su mamá se dirigió hacia el otro lado de la tienda. Recordé un chico al que no le hablé, y por lo cual me arrepentí todo el día. Un amigo me había dicho: la próxima vez, esté guapo o no, tú le hablas. Sin vacilar, el cuerpo débil de tantos nervios, todo así bien intenso, me dirigí hacia allá.

Me encaminé, paso firme. Estaba uno de esos mostradores redondos donde se cuelgan muchas camisas, y él estaba apoyado en él. Me vio y se volteó. Armado de mucho valor (¿quizá demasiado?), llegué y le pregunté: oye, ¿cómo te llamas? Me contestó en un tono, como indignado de lo que pregunté: ¿Mande? Le repetí la pregunta y se alejó.

Había mucha gente en la tienda, y yo había vencido mis nervios, así que no me importó. Simplemente me fui, y el momento de las miradas circuló muchas veces por mi mente, incluso hoy. Fue tan atrevido, real y fugaz, que hasta me cuesta trabajo entenderlo como realidad. Como que, después de eso, mi día estuvo girado. Me sentí orgulloso de mí mismo.

Así que lo saben: no todos tienen una gran seguridad con su sexualidad. En mi caso, podrían llegar y preguntarle al chico o a la chica que dónde compró su camisa, o cualquier otra prenda. Si es una tienda muy conocida o cercana, simplemente digan que les explique bien dónde está, y después denle un buen halago de esa prenda que preguntaron. Ya en tono de conversación, pregúntenle su nombre (ahora sí), qué está haciendo, con quién viene, si le gusta la tienda y ustedes digan que les gusta por esto y por aquello. El chiste es no hacer una entrevista, sino lograr una suerte de serie de comentarios, dar algo de lo que ustedes piensan, poder dar a conocer algo de sí mismos.

Venga, que estoy listo para el siguiente reto de la vida. ¡Y que viva la soltería! Jajajajja

sábado, 29 de junio de 2013

Ligando en Bershka y la clave de toda conquista:

La sonrisa. Ayer fui a pasearme a una plaza de por acá. Demos un poco de contexto.

Siempre que veo a algún chico que esté guapo o lindo, lo que sea, procuro verlo y sonreírle. Seamos sinceros: cuando alguien que nos gusta, así de primera vista, nos ve, nos sentimos lo suficientemente nerviosos como para no poder dar una sonrisa. Lo que hago en ese momento, primero es captar su mirada. Entonces, para no dar una sonrisa fingida y para tampoco no darla, simplemente doy una sonrisa ligera, como si recordara algo o qué sé yo.

Lo que también se puede hacer, si es que se está con amigos o con alguien, es aprovechar ese momento en el que sonríes por alguna broma o un chiste que se dijeron, y voltear a ver a esa persona. Así, uno dará su cara carismática y abierta a conocer a mucha gente. Créanme, que cuando veo a un chico que no me sonríe, no pienso mucho en hablarle.

Así que entré a esta tienda, Bershka, a ver qué había que podría gustarme, no sé. Había mucha gente, y algunos pasillos entre la ropa son estrechos. Pasé en uno de ellos como que de lado y, al mismo tiempo, pasó un chico, pero sentí algo. Verán, queridos heterosexuales, que nosotros, gays, tenemos un sexto sentido, el llamado gaydar, que nos da algo cuando algo no es heterosexual. Como que lo sentimos.

La cosa es que sentí algo gay de ese chico, y creo que alcanzó un contacto visual muy de reojo, así que pasé y sólo hice esa sonrisa ligera, sin reparar en si él me vio o no. Salí de la tienda, y después regresé, en un corto rato, a pasearme un rato más. Vi a este chico, que se le veía una buena faceta de gay a simple vista. Venía en dirección a donde yo estaba, así que lo vi fijamente y esbocé esa sonrisa ligera.

Después, que estaba más lejos, lo vi fijamente como por 3 segundos, pero con una mirada más alegre y no tanto pensativa. -Hay una regla, que es mirar y sonreír por 5 segundos, pero no pude hacerlo por tanto tiempo jeje- Volví a verlo, con una sonrisa completa, y él también me vio fijamente, sonriendo también.

Seguiré en otra entrada.

martes, 18 de junio de 2013

Locnville - Magic (Lyrics)

Disculpen esta entrada. Lo que pasa que hay una canción de Locnville que me encanta, pero que no tiene ni el más mínimo intento de lírica escrita en internet, así que aquí subiré mi intento, dado que Youtube sólo permite 500 caracteres.

Locnville - Magic & Loverush

En ese link aparece primero la canción de la letra, y después se escucha otra que también está buena.

Magic lyrics:

Refrain:

Wishful words, tricks occur time and time again.
As we all turn on our taxes, I gotta ask this: where’s the magic now?  (x2)

Put a spell on the boy for who doesn’t get it,
 but if you don’t, don’t stress it.
I gotta stress one thing, though:
 how can magic happen when they run so slow?
Follow this road into a magical world. Hey!
I must say I’m a shame at the so called magic of the day,
slaves of the tray. Who gains from this game?
How do we escape force plane? Faiths of the sane.
Put a message in a bottle and throw it to your pain
or be bold and hold it up for your name.

Refrain

Tick, he had time low. Would you cave over?
Ok, folk, show’s over.
With a little swish of the magic wound, I get a little blimps of the magic, come on.
Get a little blimps of this life, a little glen from the night prompt to the light,
a little slice of heaven.
Seven figures ditches for the pleasure, it’s a given.
…… (?) that I’m living.
Why are we all/oh so timid? Live it or skip this; it’s given from distances.
Yet, we all know more; for instance, this magic.

Refrain

De la canción Loverush sí hay letra en internet, así que no es problema. Saludos.

sábado, 1 de junio de 2013

Lo que dicen las miradas

Ayer salí con una amiga. No sé, simplemente me aburrí en mi casa y decidí ir a caminar un poco.

La zona por donde yo vivo no es una colonia de clase alta ni de turistas ni de homosexuales, obviamente. Digo, acaso existiremos (como yo), pero no es una zona donde sea muy seguro ir de la mano con un chico. Así que, inconscientemente, me hice a la idea de olvidrame de que algún día encontraría a algún chico que le gusten los hombres. Claro, la otra vez, cerca de mi casa, se subió un chico al camión en el que iba, que estuvo volteando mucho a verme. Pero sólo es uno, y capaz que ni vivía ahí.

La cosa es que, ayer, llegué con mi amiga a un parquecito y nos sentamos en unos columpios. Un poquito más allá, vi que estaba algo así como una familia o no sé (gente menor, de mi edad y adultos), y entre ellos estaba un chico que me vio fijamente. Yo, tranquilamente, platicaba con mi amiga. Y, claro, a mí me cuesta trabajo darle una sonrisa a algún chico que se me hace atractivo, pero, aprovechando que estábamos hablando de cosas divertidas, de repente lo volví a ver con una buena sonrisa.

Después de un rato, nos levantamos y pasamos a su lado un par de veces. Hicimos al cuento de que queríamos ver una planta antes de irnos. Sonrisa, mirada indiscreta y, cuando vuelvo a pasar y ya me alejo, volteé y él me volteó a ver. Más tarde, me lo volví a encontrar, y pasó lo mismo.

No sé qué me ha pasado últimamente, que no he tenido el atrevimiento de hablarle a algún chico que no conozco. Una amiga me dijo que podía ser, inconscientemente, que no quería pasar por todos esos problemas y terminar mal. Ve y averigua. El próximo chico será. Digo, de éste, de seguro jamás lo vuelvo a ver, como la belleza de los amores de un día. Mas me dio ánimos: me recordó que siempre somos más gays de lo que uno cree, y que tengo que hacer las cosas, tengo que atreverme. Al fin y al cabo, sólo es una vida. Ya veremos si la próxima vez me olvido de mis nervios y los supero o no.

lunes, 27 de mayo de 2013

¿Novio? ¿Pareja? De veras que me saca de quicio

Ahorita, que estoy de vacaciones, como que me ha dado por escribir un poco más. Se ve que había dejado atrás al blog.

En el mundo no heterosexual, vemos bastante eso de: es su pareja, son pareja, es mi pareja. Claro, hay excepciones. ¿Qué les diré? Hay quienes prefieren pareja y hay quienes prefieren novio por tal o cual razón. Yo, sinceramente, detesto el término pareja. No me ofende, como la palabra joto o demás, sino que es como algo que cae mal. 

Una pareja es un novio. Aunque eso suene extraño, me refiero en el sentido de: tengo pareja. En el mundo heterosexual, nunca he visto a alguien hablar de pareja. Nunca. ¿Por qué nosotros deberíamos de excluirnos de algo que somos? 

Ni tiene sentido. Se usa la palabra novios, clásicamente, para una pareja heterosexual. Tenemos una novia y un novio, y se emplea el género masculino. ¿Anulando a la novia? En cambio, en pareja homosexual, tenemos novio y novio. Novio en plural, novios. Tiene más sentido, ¿eh? Creo que esto es por no tener nada que hacer... jajaja

Hay quienes prefieren el término pareja, porque les parece más serio que novio, siendo éste último algo como de juego. En este sentido, admito, me agrada; sin embargo, aquí no se usa pareja para algo serio, y menos en mi edad, así que no podría funcionar. También a algunos les gusta pareja porque así no tienen que decir enseguida que su pareja es del mismo sexo, pero esto me parece algo autoexcluyente. Como que contribuye al silencio en respecto de nosotros, porque después, alguien se enterará de esa relación homosexual y se dará cuenta de esa preferencia de mantenerlo en secreto, contribuyendo al matiz de tabú de todo esto.  Me parece que el término pareja es como para evitar decir novios o novias, algo así como para suavizar un tema prohibido. 

A mí me gusta novio, porque es sincero y honesto. No es una especie de mostrarse avergonzado, de no querer admitir algo que no tiene nada de malo. 

Y ustedes, ¿qué término prefieren?

miércoles, 22 de mayo de 2013

Los Simpson

Hacía tanto que no veía este programa. Hace poco lo vi y, no recuerdo en qué episodio era, se mostraba algo claro de la religión homófoba.

No recuerdo qué episodio fue. Iba Flanders caminando y se encuentra a Homero, y le dice algo de su caminata en contra de la homofobia. Sinceramente, no es que esté criticando el programa, porque, veámoslo bien: el programa se la pasa dando risa, y es, en cierta forma, una crítica/parodia a diversas cosas: el sistema escolar, la actitud de los niños, la familia "modelo" (claro, los mismos Simpson) y los excelentes padres: uno torpe y machista, y  la madre algo reservada.

No sé por qué publico esto, es sólo que me dio risa. Algo así como lo de los electrochoques y la lobotomía que se pensaban (y quizá se siguen pensando) como "cura" para la homosexualidad. Somos invencibles, ¿eh?

viernes, 17 de mayo de 2013

Día Internacional Contra la Homofobia

Recuerdo que el año pasado mi hermano me dijo de este día, y después lo vi en facebook. Pensaba en que era un 17, quizá de abril, de no sé qué... Simplemente no recordaba. Gracias, twitter, por decírmelo jejeeje.

¿Qué puedo, pues, decir? No lo sé. Las cosas en mi vida han marchado bien. Le presté el libro "Papá, mamá, soy gay" a una amiga bisexual para que le ayudara con su familia, pero creo que sus padres no se dignan a leerlo. Dos de mis amigos me dijeron que son bisexuales, y uno de ellos tuvo una pequeña historia de amor similar a una que tuve. Simplemente, algo que no debió suceder y no sucederá.

Hay que recordar, heterosexuales y no heterosexuales, que el amor sí existe, pero no las historias perfectas. Todo amor será turbulento; siempre hay que ser fuertes, no dejar que nos pisoteen y, sobre todo, siempre estar bien con los demás. Si es alguien que no nos agrada, sólo no estaremos con esa persona todo el tiempo posible y ya. Hay que vivir la vida, pero nunca actuar impulsivamente o porque siento las ganas de hacerlo (va para todos los ámbitos de la vida). Hay que pensar en las consecuencias.

Locnville - Head to the sky

Les dejo esta canción que me deja mucho a pensar en cuanto a relaciones homosexuales. Aclaro, nunca he escuchado a estos tipos hablar de intereses por los hombres, aunque sí por las mujeres. Esta canción me ha dado unos pensamientos que, si bien, no creo que sean lo que significa la canción, son mi interpretación.

Hey I’m cruising with my hands in the air ooh yeah, we raise hell give them something to talk about. Let’s talk about our hands in the air ooh yeah, and raising hell like you’ve wanted for years. And they’ll be like oh my my, who’s that guy with his back to the world and his head to the sky? 



Esta parte, el coro, me da la sensación para toda la canción de que es un chico diciéndole eso al chico que le gusta, pero no se atreve a ser su novio por la homofobia del mundo. "Cruise hands in the air" me parece como cualquier acción que haga un chico con su novio, sea ir agarrados de la mano, darse un beso o lo que sea que haga evidente su noviazgo. "We raise hell, give them something you talk about"; una celebridad admite su homosexualidad y se hace un escándalo, ¿cierto? Cuando dos chicos se besan, miles de personas se consternan y, así, esos novios dan algo de qué hablar a esos homofóbicos. "Raising hell like you've wanted for years", que desde chico quisiste tener un novio y que no te importara. "That guy with his back to the world and his head to the sky?" Y ellos dirán: Oh, ¿quién es ese chico con la espalda al mundo y la cabeza al cielo? Lo interpreto como ¿Quién es esa persona a la que no le importa lo que los demás digan?

I’ve seen the greatest and, trust me, they don’t give a fuck if you or me make it. I’ve been the faithless. And trust me they don’t give a fuck if you or me fake it. It’s funny how we just keep living and the world keeps spinning, oh Lord can you see them outside? And I keep road tripping but I feel like something’s missing, oh Lord can you hear me out loud? And the clouds that we used to be walking over are now the clouds that are filling my head. And the crowd that we used to be talking over are now the crowd that I’m killing instead.
 


He visto lo mejor, he estado sin fé y, créeme, no les importa un comino si lo hacemos o lo fingimos. El mundo sigue girando, nosotros seguimos viviendo, y demás.

So for now I got my hands in the air ooh yeah, ooh yeah, we raise hell give them something to talk about. Let’s talk about our hands in the air ooh yeah, and raising hell like you’ve wanted for years. And they’ll be like oh my my, who’s that guy with his back to the world and his head to the sky? 


Do you remember we were sitting on a rooftop, and a daze on a summer night smoking, yeah. We were all about the stars and what was ours, and if it’s ours, could we take the night stolen. Could we spin it around our fingers, watch it lingers as it shimmers making stars in your eyes. Or should we flip it up and give it to the singers in the wind, and sing it all through the night? Hit a melody of everything you’ve ever seen, pitch is all right and nothing seems wrong. Then collect the memories and fantasies of enemies, and fuck them, you’ve been sleeping too long.

De aquí, lo de la noche y las estrellas es superfluo a mi interpretación. El último enunciado, sin embargo, me parece crucial. Junta memorias y fantasías de enemigos, y al diablo con ellas: has estado durmiendo mucho tiempo. No tanto enemigos de odio como los homofóbicos con los que quizá tenemos que convivir en un salón de clases o algún vecino o algún maestro... Junta todas sus memorias y fantasías, ¿a ti qué te importa? Has estado durmiendo por mucho tiempo: has estado en el clóset perdiendo experiencias de vida, date la oportunidad de vivir algo, te lo debes. Es hora de vivir tu vida.

Look we got our hands in the air ooh yeah, we raise hell give them something to talk about. Let’s talk about our hands in the air ooh yeah, and raising hell like you’ve wanted for years. And they’ll be like oh my my, who’s that guy with his back to the world and his head to the sky?





Espero que les haya gustado.

viernes, 26 de abril de 2013

Un gran aprendizaje: Ovidio ha sido mi maestro

Y la homosexualidad no es para cualquier tonto.Tenía pensado un título más atractivo, pero ya se me ha olvidado.

Ahh... Hace tanto que no he escrito en mi blog. Sinceramente, este blog surgió como un grito de atención, una petición de conciencia a la presente sociedad homofóbica. En todo este ciclo escolar me ha ido muy bien, acaso alguna embarradita imperceptible de homofobia en mi vida, pero nada significativo.

Es sorprendente lo que un año es. Bueno, sin divagar. Si yo le pregunto a una persona, a cualquier persona, respecto a quiénes son más complicados, si los hombres o las mujeres. Tú mismo dirás que las mujeres. Yo mismo lo he dicho miles de veces. Somos directos y planos, y las mujeres son redondas y sinuosas (no en sentido físico). Como un ejemplo: la otra vez un amigo me explicó de su inquietud de cómo avanzar con un chico, cómo pasar de ser su amigo a ser su novio. Me empezó a contar ciertas experiencias y, cuando me contó una que totalmente demostró el amor de su amigo por él, y me siguió contando más historias, le dije que no quería escuchar eso, que era superfluo. Le dije que podía simplemente hacerlo, que yo no entendía en qué rayos consistía su duda. Hace unos días, hablé con una amiga sobre algo que me inquietaba. Yo ya tenía planeado qué hacer, sabía por qué lo haría y toda la cosa, pero me puse a platicar con esta chica y estuvimos así por un buen rato. Bien pudo ser más de media hora. Terminé igual en un sentido práctico, me mantuve con lo que tenía planeado hacer, pero me sentí mejor emocionalmente: saqué el bolo que tenía dentro.

Las mujeres están hechas para escuchar, y los hombres, para solucionar y erradicar un problema lo más pronto posible. Ahora bien, en el amor, también somos diferentes. Una mujer está hecha para ser escogida, y un hombre para escoger. Uno, como hombre, irá tras de su mujer, se interesará en ella, estará presente en su mente, la enganchará, luchará por ella y demás. La mujer, como respuesta, poco a poco irá cediendo, y más conviene que sea después de una buena insistencia. Como heterosexuales, la tienen fácil los hombres: buscan lo que quieren, luchan por ello y, si el destino lo depara, lo tienen. Si el destino no lo permite, no será por error del hombre tan fácilmente.

Ahora bien, en un lío homosexual, ambos tienen la misma mentalidad. Aquí viene lo de lío, porque todo se revuelve y se convierte en algo bastante divertido. Veamos a dos personajes, que llamaremos Neil y Julio. Neil está interesado en Julio, así que lo empieza a buscar. Hace lo que cualquier hombre: se hace presente en su vida cotidiana, se involucra en sus asuntos y demás. Está bien, ¿no? No tanto.

En eso, lo tienen difícil las mujeres heterosexuales. Bueno, quizá no tanto. Una mujer jamás debe ir tras de un hombre. Eso sí, puede hacerse notar un poco en el rollo de su amado, pero después se tiene que alejar, para haberlo enganchado y ponerlo a prueba. Un hombre, por naturaleza, está hecho para cazar, perseguir. Un hombre quiere lo que no puede. Es real: mi gato, macho, siempre que puede, come moscas. Las cacha del aire y las come. Cierta ocasión, él estaba sentado sobre el burro de planchar, y yo noté una mosca reposando a su lado. Agité la mano para ahuyentarla, pero no se movió sino hasta que acerqué mi dedo a ella: lo único que hizo fue caminar un poco. En fin, una presa totalmente fácil. Se la mostré a mi gato, la estuve persiguiendo con mi dedo por un buen rato para que mi gato se interesara en ella y se la comiera, pero ni le hizo caso.

De vuelta a lo humano homosexual, Julio pierde interés en Neil cuando éste se convierte más en una recompensa que en un reto. ¿Qué hacer, entonces? Actuar como mujer: clásico, darse a desear. Es lo divertido: tienes que ser lo suficientemente hábil para poder manejar ambas mentalidades. Bueno fuera para mitad de los homosexuales manejar una mentalidad totalmente femenina, y así no perder el interés de alguien que te busque mucho. Sin embargo, todos somos hombres, y tenemos que poner en práctica esa mentalidad masculina, porque la tenemos dentro y tenemos la necesidad de llevarla a cabo. Pero, al no ser totalmente conveniente, hay que usar también la mentalidad femenina.

Es divertido porque es como una prueba de la vida a tu destreza y habilidad. Claro, en el amor, todo puede resultar en desamor, lágrimas y demás porquerías exageradas de las películas de hoy en día. Ovidio, con sus libros El arte de amar y El remedio del amor, da todas las pautas a los hombres y a las mujeres en cuanto a cómo actuar. Podemos, como homosexuales, tomar muchas cosas de ese libro, pasivos o activos, sea de cómo actuar o cómo exigir que actúe el chico que nos desea. Obviamente, a los hombres, no nos sirve de nada las pautas de maquillaje, pero el libro no es puro maquillaje.

Neil tendrá que hacerse ausente si quiere cazar a Julio. Es difícil mantener ese juego doble, entre lo que quieres hacer y lo que te conviene hacer para lo que quieres lograr, pero vamos, que los problemas son la esencia de la vida, por más fuertes que sean. Por eso, a veces digo: qué complicados somos los hombres...

Y que la homosexualidad no es para cualquier tonto...

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Homofobia de parte de un gay

Suena muy divertido, si consideramos la situación en la que se me presentó.

La otra vez iba yo viajando en el metro, y se empezó a llenar de gente conforme avanzaba de estación. No sé por qué,  pero por esa línea no acostumbraba ver gays, aunque creo que fue porque me subí hasta atrás, lo cual casi nunca hago.

   En fin, que había varios, de esos gays que uno reconoce enseguida, que en cierta forma cumplen con el estereotipo. Claro es, pudo haber sido que uno de esos supuestos gays no lo era. Pues estaban unos novios, platicando, dándose un beso de vez en cuando, nada obsceno como el clásico prejuicio. En un momento me les quedé viendo, y me puse a pensar. Mi mente se alejó de ese espacio físico, lo cual me sucede seguido. Regresé, de repente, cuando uno de esos chicos me vio, y creo que le dijo algo a su novio.

   Desvié la mirada muy incómodo, porque luego me veía diferente, como diciendo: ya te vi, ¿eh? Aunque eso sí, yo ¿por qué rayos los estaba viendo? En cierta forma es de mala educación mirar a las parejas de cualquier sexualidad, incluso si es de ternura. Depende de quiénes sean los novios. De seguro el chico pensó que yo era un homofóbico, y por eso los veía raro. Me ha pasado a mí, que voy en el camión platicando de algún chico con una amiga, y ver que aquella persona voltea "disimuladamente" a verme, mientras yo sigo hablando de ese chico. Quizá alguna de esas personas tampoco es heterosexual, y por eso me ve. ¿Quién sabe? Por eso, homofobia de gay.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Aprendizaje divertido

Esto es en realidad entretenido, a mi parecer. El otro día fui a pasearme por ahí, y cuando iba de regreso agarré un camión, o bien, microbús. Antes de subirme vi a un chico viéndome desde su asiento, dentro del camión. Cuando subí y pagué mi pasaje, me siguió viendo. Me fui hasta atrás.

He leído un par de entradas de blogger sobre coqueteos en transporte público, pero no se hable del metro, que es otro rollo totalmente. Recuerdo de un tipo que decía que primero da una mirada a todos los que están, y ve quién lo ve y cómo lo ve. Una sonrisa, y si es respondida, se acerca a hablarle a aquél fulano.

Pues bien, yo estaba sentado atrás del tipo guapísimo que me vio, y en un par de ocasiones hizo un gesto como de querer verme pero voltearse porque yo lo estaba viendo. Y me he topado ya con bastantes chicos lindos en el camión como para no hablarle a este y perder la oportunidad de abandonar la duda. Y estaba muy guapo físicamente, no dejé de pensar intensamente en hablarle como por diez minutos. En mi mente ya estaba la línea para hablarle, no había ningún "pero" sustancioso, pero vaya que esos nervios. Pensé en una amiga muy alocada y muy aventada. Me estaría regañando en ese momento por acobardarme.

Entonces el transporte llegó a un lugar donde casi siempre sube mucha gente, y ni lo pensé: me paré y me senté a su lado. El tipo muy indiferente, metido en su mundo con sus audífonos. Y le hablé. Tenía un peinado muy genial, y yo tenía esa duda.

Yo: oye, disculpa. ¿Con qué te peinas?
Él: con cera, ¿por?
Yo: ¿pero de cuál? Esque compré una pero está muy fea, es como un gel diluido.

Total, me dijo la marca, dónde la compró y a qué costo, y me dio un consejo para usar la mía. Le pregunté su nombre (que aclaro para los curiosos: Raúl), le dije mi nombre, y nos fuimos platicando. Intercambiamos domicilios (no exactos, claro), escuelas, intereses y demás. Estuvimos platicando, y luego me preguntó otra vez de la cera. Y yo con el pensamiento de oh, volvemos a lo mismo.

Conforme fuimos platicando, me percaté de varias cosas. Yo lo veía pero el me volteó a ver sólo un par de veces, bostezaba y hablaba al mismo tiempo en varias ocasiones (que a mí no me agrada mucho), hablaba de carros, y me dijo que mejoraría su promedio para poder estudiar lo que quiere estudiar, pero para el nivel en el que está, es demasiado tarde para andar diciendo eso. Digo, en persona pensante, no era acorde conmigo. Pero vaya, que lo veía y me encantaba, con todo y sus pestañas. Era un amor de un día realizado, ya le estaba.

Pero, un gran pero. Me preguntó: ¿y tienes novia? Y seré sincero, sentí una punzada en el estómago. Pensé en decirle de mi sexualidad, pero bueno, simplemente le respondí que no. Le pregunté respecto a él, y me dijo que sí. Venga, descubrí lo que quería. Y luego me comentó que en su escuela (de paga) hay mucha chica guapa, y le dije que tenía sentido porque era de paga (valga la redundancia). Por demás, no tuve que fingir nada excepto eso. No dije que en mi escuela hay muchas chicas guapas ni que estoy enfocándome en mis estudios ni alguna otra excusa que dijera otra cosa que no. Simplemente le contesté a su pregunta.

No sé por qué rayos me estaba viendo, si por los volcanes (granos) de mi cara, o por mi ropa, o por qué, pero para que vean que siempre hay un gran margen de error, y en sentido inverso también. Me sentí feliz ese día porque vencí mis nervios, me quedé sin duda y sin compromiso sustancioso jejej. Es divertido hacerlo, lo haré más seguido. ¡Hay que vivir la vida!

martes, 13 de noviembre de 2012

De Darwin, Leakey y Wilson

Pues hace poco (y sin hacer alarde) terminé de leer la obra de Darwin, la que se imprimió en 1982. En realidad, ni tanto Charles Darwin ni Richard E. Leakey como Edward O. Wilson influyen en esto. La introducción en esta edición la escribió el segundo, y es bastante denso porque habla también ya de ciertos temas avanzados, y no es simplemente una introducción.

Sin embargo, recuerdo haber leído algo que me llamó bastante la atención, que ni olvidé en qué página estaba. Leakey habla de Wilson en la página XLIV (44) de la introducción, en donde habla de una interrogante, si los valores humanos están basados en nuestros genes. Edward O. Wilson, biólogo de Harvard, habla de la sociobiología. Sus ideas han sido muy criticadas. Dice que algunas ideologías o actitudes son tan universales, que no se pudieron haber transmitido por las culturas. Habla por ejemplo del rechazo al incesto (porque bien se sabe que hasta en las plantas, la autopolinización o polinización de genes muy similares, da una descendencia menos vigorosa), de la fidelidad y del coqueteo. Claro, para los que querrán emprender esta investigación, tendrán que buscar gente imparcial y de mente abierta.

Recibió críticas en cuestionamientos respecto a la comparación del humano con el animal, y muchos dicen que eso es muy inverosímil (aprendí una que otra palabra con el libro, me siento especial jajaa). Pero a mí me parece muy ilógica la gran división del hombre con el resto de los animales, por el uso de la razón. Se sabe que los animales superiores son los mamíferos, y se podría considerar que estos son los más avanzados en la escala de la evolución. Claro, no se puede afirmar, porque también hay animales que han evolucionado en una forma retrógrada, merced de condiciones de vida más simples y órganos en desuso.

Ok, pero suponiendo que así es, y que nosotros humanos somos los más altos en la escala, hay que recordar que no somos los únicos mamíferos, por lo que hay seres similares a nosotros. En esto entra el sistema natural (de clasificación), que es una mera genealogía que pone a grupos subordinados a otros grupos. ¿A qué voy con todo esto? El mono es muy similar a nosotros, y si desapareciéramos, quizá ellos evolucionarían en cierta forma humana. Y podríamos seguir así retrocediendo en la escala evolutiva, aumentando el lapso necesario para la transformación a humano.

Me refiero a que me consta que muchos animales piensan, y me consta. Cuando estornudo, mi gato me dice salud, le doy las gracias y me dice de nada. No, no me drogo ni estoy borracho, sino que lo dice con maullidos. También cuando lo regaño por andar haciendo cosas malas (como treparse al borde del balcón), él me entiende, por lo que veo en su cara -justo acabo de estornudar y sucedió jejee-. Y si eso no basta, como ya sabe que eso está mal, cuando está ahí trepadote y me ve viéndolo, se baja enseguida y corre a esconderse para que no le diga nada. A mí me consta, y que lo crea el que quiera. ¿Por qué voltea cuando le digo su nombre?

Gente que tiene mascotas, en algún punto sabrá a qué me refiero. Y ahora haré algo que es casi contra mi voluntad, pero ciertamente está constante en mi mente. ¿Recuerdan a mi maestro de secundaria, el de carpintería? Si nunca mencioné las discusiones que tuvimos, es porque eran realmente carentes de sentido, tanto de él como de mí. Ya explicaré.

Recuerdo que le comenté que la homosexualidad se daba entre animales, y él venía con eso de que no nos podíamos comparar. Claro, el muy inteligente luego iba y nos comparaba con partículas de cargas opuestas, porque se atraen, y si son iguales, se repelen. No nos podemos comparar con animales, de los cuales venimos, pero sí de partículas carentes de vida y de todo, excepto nombre y carga. Pero estoy divagando. Él hizo un comentario donde mencionaba un estudio (quién sabe si real o no), en donde se comprobó que cuando la población de ratones aumentaba, surgían estas conductas de homosexualidad. Repito, no saco de ningún experimento, ni libro, ni nada, sino de un comentario de alguien que deja mucho qué desear.

Pero llama la atención. Hay sobrepoblación humana, que creo que es el triple de lo que el planeta debería de tener (otro comentario de otro fulano). Hay dificultad para obtener alimento y agua en bastantes áreas, aunque muchos de nosotros no lo consideremos. Y recuerdo que en mis días de clóset total, que pensaba en que nosotros ayudamos a la humanidad, mientras no producimos humanos de más (excluyendo la inoculación de sperma en vientres prestados, o semen donado, en caso de las lesbianas). Bastante curioso, ¿no? A mí, esto me parece impresionante. ¿Será que si la población disminuye, la homosexualidad también lo hará?

También publicado en: www.stanorquistan.blogspot.com

En la próxima entrada les explico por qué yo carecía de sentido y hablaremos un poco de la bisexualidad natural. Espero que les haya gustado.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Más allá de lo superficial

La otra vez estaba leyendo otro blog ( www.laputarealidad.net ), muy bueno, por cierto, y me di cuenta de algo. Me pregunté si yo soy superficial, sobre todo si uso mucho la palabra guapo, o guapos.

Ciertamente lo superficial ocupa gran parte de mi mente y de una buenísima amiga mía (¿será hormona recién liberada? ¿acaso está ligada con la salida del clóset?), pero yo no determino a un novio por esto mismo.

Digo, a veces pienso en la diferencia entre la secundaria en la que estuve y la prepa en la que estoy, y es enorme, tanto intelectual como física, y a veces pienso que merezco a un chico guapísimo que me enamore locamente. La otra vez vi a un moreno súper atractivo en una plaza comercial, y fue lo que me llevó a ese pensamiento. Pero vamos, que esto es para aquel chico de una relación meramente carnal, o si es compatible en sentido de personalidad conmigo, para matrimonio. Pero yo creo que en matrimonio se verá más un enamoramiento intelectual que físico, y eso llevará en cierta forma al enamoramiento físico. Tal y como las mujeres del pasado que eran casadas a decisión del padre, y terminaban bien enamoradas.

El chico con el que una vez fui a un lado (no detallaré) no era muy atractivo físicamente. En parte sí, pero no para tanto, pero me cayó bien y en cierta forma habíamos congeniado, y en un par de ocasiones me hizo sentir casi enamorado. Simplemente hubo una situación del destino que no conviene agregar aquí. Me refiero a que con él sí había una congenialidad emocional.

¿Recuerdan al chico ex-homofóbico? ¿Qué se puede esperar de un homofóbico o ex-homofóbico? Lo mismo que en la gran mayoría de los pro LGBT, pero esto lo veremos en otra entrada. Cuando alguien es homofóbico, te dice mucho de la persona que es. Y realmente, alguien que está tratando de cambiar esa homofobia, en el "está tratando" te dice que aún es homofóbico, y el que es homofóbico, lo es sin importar el nivel que tenga de homofobia, valga la inmensa redundancia.

Al principio, cuando me presentaron a este chico, me pareció carismático por su sonrisa y por su corte de cabello, aunque también medio guapo (aquí lo vemos). También su forma de hablar como que evoca algo atractivo en él. Ok, perfecto. Está bien que quiera cambiar su homofobia, pero creo que viéndolo con un cristal más claro, en realidad eso es valerse de un pretexto para no ser rechazado por nosotros gays. Al menos yo así lo veo.

Pensemos en mi maestro de carpintería, que decía que no era homofobia ni nada de eso, sino que simplemente no materializa la posibilidad de que él bese a otro hombre, si es que la maestro ése se le puede llamar hombre. Sin embargo, vi claramente que lo que él padecía era una homofobia increíblemente arraigada. Y lo mismo sucedió con mi maestra de español de la secundaria (de lo que les hablaba, porque un alumno aprende de los maestros no sólo la materia, porque se le ve como maestro bien instruido), sólo que ella se valía de pretextos diferentes.

Cuando alguien dice: tienes que disculparme/comprenderme, porque tengo una educación homofóbica desde chico (que no te lo dirán usando esa palabra que tanto ando repitiendo), en realidad (a mi parecer) te están diciendo que no quieren cambiar, pero con el pretexto de que les es difícil cambiar.

Vaya, me distraje y perdí el hilo del pensamiento. Digo, si quisiera en verdad cambiar, se tragaría toda clase de expresión que quisiera hacer en contra de gays, y buscaría meterse en el círculo para acostumbrarse. No estoy diciendo que este chico me dijo algo, en absoluto. Cuando de plano vi que el tipo estaba hueco mentalmente, fue cuando lo vi de lejos y lo saludé, y me hizo "la Britneyseñal", con una sonrisa como la de un niño cuando ve a la jirafa en el circo, con un ligero toque de agresividad.

Seré sincero, y me avergüenzo: le contesté en mismo tono la seña. Y otra vez, pero en la segunda vez ya sentí que eso era ir en contra de mi persona, como que eso no armonizaba conmigo. Ya a la tercera vez que lo hizo, simplemente lo vi con una mirada seria como con un ligero enojo, y me volteé. Es en verdad muy barato, o prosaico si prefieres, hacer ese tipo de señas, al igual que la puesta de apodos y esa clase de cosas que mucha gente hace.

Este tipo, al ser homofóbico obviamente queda descartado para pareja. Suponiendo que me hago amigo de él, en realidad sería algo fastidioso, puesto que esa clase de personas fácilmente dice groserías y vulgaridades, en pos de entretenerse cual regocijo en la ignorancia del mal que puede causar ser ignorante. Ando iluminado hoy, ¿eh?

A mí en realidad no me agrada este tipo, al cual conocí por medio de unas amigas. Recuerdo estar hablando con una de ellas, que me decía que él tiene algo muy atractivo, algo como provocador. En realidad, la cara no tanto, pero tiene buen gusto para vestirse. Sin embargo, en el cerebro, nada para mí; sólo para alguien que sea tan (y perdónenme por tal expresión más direccta) ignorante como él, para encontrar su forma de ser no molesta, sino afín. Ahí se ve que no tengo enlaces superficiales.

¿Y qué? ¿Acaso no ser superficial significa hablarle a cualquier chico que me encuentre? Tampoco, porque a un chico con el cual congenies intelectualmente, no lo descubrirás físicamente. Cuando te presenten a varios amigos, sabrás quién te agrada y quién no. Y supón que le gustas a un chico que no te conoce, pero que él no te gusta físicamente. Que te hable y se quieran, que congenien, está perfecto. En este caso, yo niego a cualquier chico que no haga un esfuerzo por hablarme, aunque suene muy  refinado.

Recuerdo al chico que tanto amé por un tiempo que conocí en la calle, no porque me lo presentaron, sino porque me presenté. Aunque, en realidad, este tipo también tenía hábitos muy prosaicos, pero pues sucedió en la secundaria, en ambiente diferente. A la par de éste, a veces veía pasar a un tipo que en un 99% le gusto, según yo, porque la forma en que me veía era muy declaratoria. Incluso una amiga se dio cuenta de eso al instante. Nunca me habló. Desde hace mucho tiempo no lo veo, pero hubo buenas ocasiones para que me hablara, y compáreselo conmigo, que sí le hablé al chico que me gustaba, adelante.

No pretendo hacer alarde de gran valentía, sino que se haga un esfuerzo. Recuerdo del chico que me habló nada más por facebook (creo que les he contado), que nunca nunca nunca me ha hablado en persona, ¡y me ve de lunes a viernes! Por favor, que yo quiero a alguien con pantalones, no a alguien conformista, mediocre y desganado. ¿Demasiado exigente? Por algo ando soltero, y no pienso bajar mis expectativas, porque tener novio no me urge en absoluto, y no iré con un chico sólo por no estar solo, ni tampoco porque soy conformista, ni porque me andaré con cualquiera sin importarme nada de nada. Si no tiene intelecto, el físico no me importa sino para pasar el rato con un poco de humor. Si no tiene físico, da lo mismo que si no tiene intelecto.

viernes, 26 de octubre de 2012

Amores, amores...

Hace un tiempo que no escribo. Una amiga y yo tenemos gustos muy, muy similares, y hay un chico que a ambos nos encanta. Un amigo nuestro lo conoce, y hoy me dijo: él no es gay ni bisexual. Claro, eso no me importa, porque desde un principio noté que no me notó. Más fácil habría sido decir no le gustan los hombres, o no le gustas, o es heterosexual, o le gustan sólo las mujeres, o yo qué sé. "Terminología", claro, pero se entiende lo que digo, espero. Había hablado de esto en otra entrada, sobre de que la sexualidad no dicta que le vas a gustar. Y así es.

La otra vez iba entrando a la prepa comiendo una gordita con salsa y todos los complementos, no muy decente que digamos. De la nada una chica se me acercó y me dijo que me quería presentar a un chico, que enseguida se echó a correr. Ok, no digo que soy un griego super atractivo, porque todos le gustamos a alguien en diferentes niveles y lo expresamos con formas muy distintas. Pero... me sacó de onda, ¡vaya! que no me ha pasado algo así tan así, en el sentido de que es un chico y que le encanto, según las palabras de su amiga. En cierta forma me dio ternura, y una especie de curiosidad. Con que el chico no me empiece a hablar por medio de alguna ridícula red social, tiene oportunidad.

Aunque por otro lado hay un chico, que no entraré en detalles, pero pues es alguien que me gustaría conocer más y ver cuál es su rollo.

Recuerdo también un pensamiento que tuve hace un tiempo, y que pensé que sería difícil de expresar pero lo intentaré. Venía, si mal no recuerdo, con una amiga platicando del chico que le gusta a ella. Recordé la heterofobia de una amiga lesbiana, que seguramente habría formulado un comentario como: no entiendo cómo te gustan los del otro sexo. Pero la amiga con la que venía le gustan los chicos, entonces mentalmente respondí a ese comentario en el sentido de está bien que te gusten los hombres, somos guapísimos todos. Es como decir tienes buenos gustos porque te gustan los hombres. Y esto lo pensé invariablemente de su sexo, pues, como ya vimos con ejemplos de gustos musicales, sólo son gustos.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Ejército de homosexuales

Encontré esta noticia en Yahoo!, que casi nunca las leo, pero ésta me pareció interesante:  www.mx.noticias.yahoo.com/blogs/blognoticias/el-invencible-batallón-sagrado-de-tebas-.html

Cada quien opine lo que quiera, pero yo creo que efectivamente, nosotros gays somos muy apasionados. Principalmente por el hecho de que -la mayoría- de nosotros vamos con nuestro novio por ahí en público, cuando diario nos señalan, critican, y vemos miradas desviadas (con variables en muchos casos). Un amigo me dio: somos los que más demuestran su cariño.

Claro, siempre en alguna página abierta a comentarios que hable de sexualidad, habrá comentarios ofensivos, pero en esta noticia son demasiados, además de muy ridículos y sobre todo, estereotipadores. ¿Tú qué opinas?

lunes, 24 de septiembre de 2012

Análisis a la homofobia

Jajaja no tanto análisis como foto que encontré por ahí navegando:


Reconozco que ninguna imagen que ponga es mía, excepto por la del libro.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Y tú, ¿cómo respondes a la homofobia?

"Nunca discutas con un tonto. Te hará bajar a su nivel, y ahí, te ganará por experiencia".

Muy cierta esa frase. Si uno se molesta por alguna expresión homófoba, es efectivamente hundirse al mismo nivel de los homofóbicos. Y no lo digo por sentirme la ley y superior mentalmente a los demás, sino que en realidad -y contradíganme si no-, nos consta que la homofobia es ridícula, pero a mí me consta que aún más lo es aquél que es fácilmente manipulable por ella.

Déjate de enojarte, aún más si respondes a ello, y más si es violencia física. Quizá todos hemos pasado por eso a diferentes niveles, quizá nunca lo hemos hecho. Habrá de todo, pero pienso en que en esa forma no cambiamos nada, sino que simplemente contribuimos a ese pensamiento primitivo y lo retroalimentamos.

No sé exactamente cómo explicarlo, pero una vez que se te quite el enojo de la ofensa, piensa en cómo te ves actuando así. En mi opinión, es igualmente ridículo. Piensa antes de actuar, y si actuaste mal, nunca es tarde para arreglarlo. A mí, la frase del principio me ha funcionado mucho.

Ex-homofóbico

Ni modo, ahora ya todos tenemos impuesta la nueva interfaz de Blogger, cual biografía de facebook que molesta a muchos, con el plus de que la interfaz nueva carece de muchas funciones pero complementa esa falta con problemas pertinentes. En fin, esta entrada no puede esperar, porque está en mi mente.

Hace unas semanas me presentaron a un chico alegre y alivianado. Nos saludamos cuando nos vemos, bromeamos, platicamos, entre otras cosas. No recuerdo cuándo fue, pero le dije: soy gay, en sentido de explicación a un comentario que hice. Se sacó de onda y puso una cara de atónito. Se me hizo una total ridiculez, porque por dios que ya vamos en nivel medio-superior. De todos modos, ya no dije nada.

Ayer iba saliendo de la escuela, y me topé a este muchacho. Me senté a platicar con él mientras él esperaba a alguien. Estábamos hablando de esto, de aquello, y entonces del otro lado de la calle pasó un muchacho muy atractivo. Se lo comenté a mi amigo, y se quedó con una cara de: no se me hace normal. Y le dije: te tienes que acostumbrar; igual me puedes decir si ésta o aquélla está linda.

Entonces comenzamos a hablar más del tema, y pues este chico me dijo que antes era homofóbico, y que está tratando de cambiarlo. También me dijo que cuando me conoció, que pensó que yo era "derecho". Claro, es un poco molesto cuando lo ponen de esa forma, pero pues me explicó que aún tiene esa mentalidad de sociedad heterosexual. En fin, en toda la conversación, él se sintió sorprendido porque, en sus palabras, es algo totalmente nuevo para él.

Esa clase de conversaciones me enriquecen como humano, y quizá suena ridículo, pero me sentí así al concluir esa conversación. Me hizo sentir bien, puesto que él es un heterosexual con una homofobia arraigada en su mente, de la cual se quiere desprender. "Aún me cuesta trabajo acostumbrarme", lo he escuchado de varias personas, y tampoco es muy grato, puesto que no es algo a lo cual te tengas que acostumbrar. Pero vamos, en el caso de este tipo, me agrada. Una amiga de la secundaria me dijo eso después de más o menos año y medio de saberlo, y eso que jamás me vio ni de cariñoso con algún chico. En ese caso me pareció más como drama, pero bueno, tampoco moriré por eso. La vida es genial.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Siempre algo nuevo

Yo aún soy muy joven para andar diciendo eso, pero me consta que incluso teniendo 1,000 años de vida, siempre habrá algo nuevo para aprender, para sentir, para experimentar. Es prácticamente lo que le da sentido a la vida: los problemas que se nos aparecen, que hay que lucharlos, las dificultades, todo para seguir adelante de una u otra forma.

Ok, en el mundo heterosexual sí tuve novias (lo sé, no lo mencionen). En el mundo gay, no. No he mandado cartas con mensajes amorosos, estampitas y caritas felices, hay muchas cosas que no he hecho. He declarado mi amor, he hecho la pregunta "¿Quieres ser mi novio?", hasta el momento. Ha llegado el momento, conforme voy avanzando, en el que le gusto a un chico.

Efectivamente, ayer se me declaró un chico. Primero comenzó diciéndome acerca de su sexualidad, y lo apoyé en lo que tenía duda. Después, esto. Y vamos, no sólo porque sea gay significa que andaré con un gay, como un hetero no anda con un hetero por la mera razón de serlo, ¿cierto? A lo que yo apunto es que cuando tienes a alguien en cuestión, independientemente de tu sexualidad, debes de preguntarte: ¿le gusto? Y no cuestionarte su sexualidad, porque eso en cierta forma da igual.

Claro, repito que lo que digo está abierto a ser discutido, puesto que es lo que hay en mi mente. Bien pueden haber dos gays guapísimos y no quererse, sea por los gustos o por sus actitudes, por lo que se odien entre sí. Yo, como gay, trato primero de prever la sexualidad de aquél que me interesa, porque si es heterosexual, de plano no me va. Ahora bien, si es gay, entonces tendré que averiguar si le gusto o no. Es como un doble reto, por lo que si nos saltamos la parte de la sexualidad y nos interesamos más en el segundo reto, nos ahorramos algo. Siento que a veces no me expreso bien...

Me refiero a que si me entero de que es gay, no hará una gran diferencia. Sólo habrá servido si el chico es heterosexual. Cualquier objeción o refutación de lo que digo, adelante, comenten. Recuerden sonreír.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

¿Amigos heterosexuales, gays rivales?

Es increíblemente retorcido. Ok, estoy exagerando. A lo mejor es solo una coincidencia, pero ya les dije de los amigos gays que tuve. Yo participando en todas las escenas de novios, pero en amigos, e incluso en amigas.

Pues hoy me tocaba nadar en la escuela, pero excelente soy yo cuando olvido mis cosas y entonces tengo hora libre. Afortunadamente, un amigo también olvidó sus cosas, así que fuimos a platicar. No sé cómo, pero él se abrió hacia mí, yo me abrí hacia él y hablamos de cosas que entendíamos el uno del otro. No sé cómo expresarlo bien, pero el punto es que fue una conversación buena, enriquecedora, no simplemente de ir por allá y reír a carcajadas o contar los chismes de los guapos, etcétera.

Me contó de una que otra pretendiente, una novia loca -en cierta forma-, unos amigos suyos que eran novios y un tercero entrometido, y yo le conté cosas similares, digamos experiencias personales. Y vaya, cómo aprecio cuando hablo con alguien de un chico lindo y no salen con las preguntas clásicas de curiosidad respecto a nosotros, o incluso el no te preocupes, yo te apoyo, el cual también llega a hartar. Uno piensa: ¿por qué me has de apoyar? Aprecio siempre la intención, pero a veces ya uno aspira a un nivel mayor de madurez, o de tolerancia humana, o qué sé yo, pero algo más normal.

Tampoco es que esté planeando hacer algún movimiento o estrategia con este tipo, vamos que sólo es un amigo que me cayó bien y al cual le agarré confianza. Los gays somos más que sexo y más que amor, también somos amistad con hombres.